Ideas para reducir el plástico en nuestras cocinas

Ideas para reducir el plástico en nuestras cocinas

El exceso de plásticos se ha convertido en uno de los grandes problemas ambientales del planeta. En el año 2050, si continuamos con el nivel de consumo actual de plástico, el peso de estos envases en el mar superará al de todos los peces del planeta.

Cada persona ingiere al año unas 50.000 partículas de este material. Esto hace cada vez más necesario reducir el plástico en nuestras cocinas y en nuestras vidas.

Las grandes medidas para revertir esta situación pasan por los gobiernos y las grandes empresas pero a nivel individual se pueden tener pequeños gestos como dejar de comprar alimentos con envases innecesarios.

Propuestas para ser menos dependientes del plástico

Una buena forma de reducir el plástico en la vivienda es usar botellas reutilizables. Son perfectas para su uso diario, funcionan como termo y aguantan el frío y esto anima a dejar de consumir agua en botellas y beber más agua del grifo y filtrada, que el nivel de calidad en España es muy alto.

Comprar a granel

Los establecimientos de venta a granel estaban al borde de extinción, desde hace unos años han reaparecido con fuerza precisamente para potenciar esa idea, la de reducir el plástico en los hogares. Actualmente podemos adquirir a granel legumbres, arroz, frutos secos, especias y muchos otros productos.

Bolsas de fruta, verdura, granos y tuppers propios

Las bolsas reutilizables son un gran invento, pero más allá de eso, otra opción es llevar bolsas de tela especiales para granos o incluso tuppers o envases cuando se visita la carnicería o la pescadería.

Envoltorios reutilizables

El papel film y el de aluminio sirve para envolver prácticamente todo: bocadillos, envases, restos de comida… En lugar de utilizar esos envoltorios, una alternativa son los envoltorios con cera de abeja, que se moldean con el calor de las manos.

Bolsas de silicona

Otra alternativa para reducir el plástico. Las bolsas de silicona pueden sustituir a las bolsas de congelado o para alimentos a conservar en el frigorífico. Ocupan menos espacio que un tupper y pesan menos. Además, con ellas se puede envasar al vacío.

Pajitas de acero inoxidable, bambú o cristal

En Estados Unidos se consumen 500 millones de pajitas cada día. Se trata de un producto que solo tiene un uso y que acaban siendo infrautilizadas. Algunas cadenas han dejado de utilizarlas. En casa, podemos hacer lo mismo y pasar a las pajitas de aluminio, bambú o cristal que son reutilizables.

Picnics sostenibles

Es difícil ir de picnic y no llevar ni un solo plástico, pero con el bambú y el aluminio se puede conseguir. Cubiertos de bambú, los que tenemos en casa de aluminio o acero inoxidable y platos y vasos elaborados con materiales sostenibles. Para almacenar todo, bolsas de silicona. Las botellas, de aluminio.

No consumir alimentos enlatados o envasados en plásticos

No es fácil renunciar a las latas y los alimentos envasados, pero sí podemos reducir su consumo o bien apostar por alternativas como tarros o envases de cristal. En algunos establecimientos promueven recuperar los envases para volver a utilizarlos.

Cocinova

Ideas para reducir el plástico en nuestras cocinas